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Información GeneralLa Perla del SurLa isla de Phuket es popularmente conocida como la "perla del sur" y no es para menos, pues es un lugar paradisíaco plagado de anchas bahías, penínsulas rocosas y acantilados cubiertos de vegetación tropical. La isla está unida a la península por el puente Sarasin y se localiza en el mar de Andaman. Su clima subtropical facilita el desarrollo de una exuberante vegetación que cubre la mayor parte de su territorio. El paisaje de la isla está configurado por hermosas playas de aguas cristalinas y arrecifes de piedra caliza y por campos cultivados de cacao, piña, coco, caucho y arroz. Hoy en día se pueden ver amplias plantaciones de caucho diseminadas por toda la isla que producen aproximadamente 15.000 toneladas de látex al año. Las playas más turísticas se sitúan al sur y suroeste de la isla, aunque las más vírgenes se encuentran al norte. Las más importantes son la playa de Patong, una de las más grandes, la de Rawai, por ofrecer los mejores lugares para el submarinismo y la playa de Nai Harn. Es el mejor lugar para descansar y para practicar cualquier deporte acuático, en especial el submarinismo. Phuket es el principal centro de inmersión de Tailandia y uno de los 10 mejores del mundo. El aeropuerto se encuentra en la parte norte de la isla y en el camino hacia el sur se encuentra el Monumento a Nang Chan y Nang Muk, heroínas en la defensa de la isla en 1785. La isla cuenta con 27 templos, 30 mezquitas y numerosos templos chinos. Sobresale el Wat Chalong un templo que guarda las imágenes de dos ermitaños del siglo XIX muy venerados. El centro urbano de la ciudad principal de la isla, Phuket, ofrece la oportunidad de disfrutar de magníficos ejemplos de la arquitectura chino-portuguesa, en especial en las calles Yaowarat, Ranong, Rasada y Krabi. Otros interesantes lugares para visitar en la capital son: la colina de Jao Rang, en cuya cima hay un parque, y el mercado de la calle Rasada, donde se puede vivir el verdadero ambiente isleño. En Phuket hay que tomarse las cosas con calma, recorrer todas sus bahías, degustar alguno de los platos de su deliciosa cocina, visitar sus viveros de orquídeas y sus granjas de mariposas, practicar cualquier deporte acuático o náutico, bailar...En fin, disfrutar al máximo de este paraíso terrenal. |